Una epifanía para el caos, 6: Las lupas y los imanes

Existían dos cosas en el mundo que merecían especial atención: las lupas y los imanes. Con cualquiera de los dos, un niño avispado y moderadamente pobre se podía entretener durante horas: bien utilizados, ofrecían una gama prácticamente infinita de posibilidades. Con la lupa se podía matar hormigas mediante el vil método del achicharramiento: moviendo la lupa arriba y abajo, se procuraba formar un haz de luz muy pequeño, con el cual se apuntaba al cuerpo de la hormiga que, tras una breve vacilación, se retorcía, se hacía una bolita, moría sin más trámite y empezaba a molestar a sus compañeras que querían pasar por el mismo sendero. También se podían iniciar pequeños incendios, o hacer que los perros salieran aullando. Se podía inspeccionar los objetos normales del mundo que, amplificados, adquirían una nueva vida: dedos, ojos, la lana de los pulóveres, estampillas, el diario, las plantas, los juguetes. Afuera, la tierra, las pelotas de fútbol y las bolitas. También los ladrillos. En la escuela, apenas eran útiles las lupas, no sé por qué. Mi papá me regaló una alguna vez, y yo la llevaba de vacaciones, bien a mano, junto con papel y un lápiz, por cualquier cosa que pudiera pasar. Uno nunca sabe.

Los imanes no se quedaban atrás en cuanto a anchura de horizontes: en la casa del Pocho había dos, con forma de arco, pesados como ladrillos, siempre pegados entre sí y tapados de alfileres, clips y tachuelas. Yo llegaba a la casa del Pocho y, milagrosamente, los imanes siempre estaban disponibles para jugar: nunca entendí cómo no había siempre alguien manoseando algo tan llamativo, además de tan útil para la supervivencia. Pero no: ahí estaban, arriba de la estufa a leña, esperándome. Lo normal era llevarlos a la mesa, sentarse y proceder a separarlos. Luego, era aconsejable sacarles todo lo que llevaban colgando. Una vez hecho esto, se dejaba los alfileres y demás a un lado y se podía jugar un rato a pegarlos y despegarlos por los extremos: dado el fenómeno de los polos negativo y positivo, esto resultaba llamativamente fácil para un lado, pero imposible para otro. Esa fuerza invisible, sorprendente, y que hacía que tus manos se movieran solas, como zombis, podía entretener por, más o menos, media hora. Después, ya parado, se podía intentar atraer cosas metálicas que hubiera por ahí: ceniceros, llaves, cierres de bolsos, lentes. Había cosas que no se pegaban, aunque es imposible saber por qué. Otras se movían raudas y luego se paraban en seco contra el imán con un chasquido metálico: cling. Finalmente, se hacía sobre la mesa una hilera larga y sinuosa de, pongamos, un metro y medio, hecha con los alfileres, las tachuelas y los clips, y se procedía a irla chupando con el imán. Después, te llamaban a tomar la leche y te decían: «Dejá eso ahí, si nadie se lo va a llevar».

Anuncios

4 comentarios to “Una epifanía para el caos, 6: Las lupas y los imanes”

  1. Siento como vos, pienso como, pero ….. me encantaría escribir como vos. TQM

  2. Las lupas tinen un valor agregado, resulta muy util a los chicatos como yo, porque las uso par ver las letras pequeñas de los mapas, los periodicos, las instruciones de los prospectos y algunos productos, que los muy degenerados se empeñan en hacerlos ilegibles a simple vista, y por supuesto la letra chica de los contratos que te quieren currear. En cuanto a los imanes, ahora el unico uso pareciera ser esos cosas horribles que se pegan en las puertas de las heladeras como recordatorios que generalemente se caen y desvirtuan su empleo.

  3. Anónimo Says:

    Sabés que no me acuerdo de esos imanes? Y estoy segura de que mientras jugabas, yo estaba allí. No sos el único que olvida cosas…
    T
    P.D. El Nahuel ha heredado tu gusto por los imanes

  4. Hermoso relato de los recuerdos de la niñez, de grande también uno se pone a jugar, si encuentra unos imanes ó una lupa en algún cajón olvidado. O.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: