Mi hermano

[Perdón por la demora, andaba de paseo. Hoy, un texto de cuando mi hermano vino, y se fue.]

La Rubia me da besos o mamporros, según me los merezca y casi siempre tiene razón. Un mamporro, esta vez, me cambió la cara el sábado y le estoy en deuda. (Mi debe es ancho e insondable.) Porque cada vez que te veo alejarte —la espalda un poco encorvada, el tíquet, el bolso de mano, el agua— en alguna terminal de las de volar o, simplemente, de las de irse, me atrapa el pecho un sentimiento de soledad y tristeza que apenas intento disimular o combatir. (Es inútil el esfuerzo: eso tengo aprendido.) El mismo estado que antecede tus llegadas, supongo, sólo que no me daba cuenta: el contraste entre lo que puede ser y lo que es me aclara los tantos. Tu presencia tiene esa cualidad: percibo claramente hasta qué punto estamos solos, otra vez.

Vuelvo al departamento, y miro de reojo tu cama ya tendida y el sentimiento se extiende y, de repente, mis pequeños circuitos cotidianos me parecen absurdos: colgar la campera en la percha gorda asegurándome de que todas las solapas apunten hacia el mismo lado. Yo, lo que querría, es girarme y verte desparramado en la silla, y preguntarte: «Che, Richar, ¿qué comemos?», y que las solapas… ¿qué solapas?, yo no vi ninguna solapa.

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4 comentarios to “Mi hermano”

  1. Siempre paso por el blog, algunos me gustan mas que otros, o me conmueven, o me despiertan recuerdos escondidos.
    Siempre el paso por el blog me genera la presion de “dejar comentarios inteligentes” y como, generalmente, no los tengo me voy con la cabeza gacha.
    Pues a tomar por culo con las presiones!, de ahora en mas dejare mi rastro aunque la huella no perdure.

  2. Didac Says:

    Que fuerte, no me habias mostrado esto. O si y lo reprimi.

    Siempre es mejor partir que quedarse saludando, eso seguro. Y yo tambien lo he vivido en formas diversas cuando te vas, casi diria descendiendo la catastrofe. Cdo te fuiste a EEUU crei que no te iba a ver mas y llore un monton y estaba deconsolado. Pero volviste! Despues te fuiste a vivir a España y tambien llore. Y volviste al año. Finalmente venias una vez por año, y como perro pavloviano deje las lagrimas pero igual me quedaba triste.

    Y lo peor es volver y ver todas las cosas que dejamos antes de ir a la estacion. Ese es el bajon mayor….

  3. Anónimo Says:

    Sí que es fuerte. Lo que más me conmueve, es que es el amor mutuo de dos hermanos. Y que son mis hijos. Estoy lagrimeando con este texto.
    Yo digo: no han pensado en vivir más cerca uno de otro?
    Los quiero.
    T

  4. Es muy bonito el relato y la respuesta, y es muy lindo que se lo puedan decir. Pá.

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