Diario de un sudaca (extracto segundo): Las ventanas de la muerte

 Al tomar la Ronda, para ir al aeropuerto, se deja ver desde lejos y resulta una postal sobrecogedora: un enorme mosaico multicolor hecho de luces y reflejos, que va mutando lentamente a medida que te acercas. Un gran rompecabezas hecho de trozos de vidrio de colores, que deforman y hacen serpentear la luz del sol. Una plantación de ventanas, de tamaños diversos, puestas sin mayor orden en la amplia ladera del cerro de Montjuïc. Engaña: mirada con cariño e ignorancia, parece una macroescultura de algún artista contemporáneo afecto a fundir su creación con el urbanismo y la cultura pop.

Al acercarte más, comienzan a distinguirse niveles, agrupamientos y sectores. Cuadrados y rectángulos ensamblados, encajados, optimizando el espacio: son las líneas rectas del orden humano, la anulación del desperdicio de espacio propio de la sinrazón de la naturaleza. Los colores desaparecen y, de repente, lo que tapa el cerro parece un velo negro y anguloso, salpicado de pequeñas manchas. Hay que acercarse mucho para distinguir qué son, ya no son reflejos: son flores. Caminando los niveles, recortados en el fondo negro, como atrapados en un edificio de un videojuego, personas van y vienen, se agachan, se tuercen y lloran. Aunque esto último no lo he visto, lo supongo.

Dejas atrás la surrealista imagen del oscuro laberinto de hombres-ratón, cercados por flores, y el mosaico de luz de la llegada toma forma otra vez. Vuelven los colores y te sientes mejor: la muerte toma distancia. A la espalda, los brillos se encogen y la belleza de la imagen te hace olvidarte de los nichos y las lápidas. Delante está el aeropuerto y los viajes siempre traen cosas buenas.

 

Anuncios

4 comentarios to “Diario de un sudaca (extracto segundo): Las ventanas de la muerte”

  1. Tal cual !!!! esa imagen está tan nítida en mis recuerdos como si ayer mis ojos la hubieran visto. Te felicito, no creo que haya una descripción tan real como la tuya.

  2. Insisto … quiero la copia completo de estos artículos. Quedo a la espera.

  3. Esa vista demuestra cómo se puede engañar el ojo humano. La primera imagen , de lejos, es hasta pintoresca, para volverse sobrecogedora de cerca.
    T.

  4. A mi los cementerios me molan a pesar de todo. Pero no de noche. Muy lindo relato, pero si es de BCN, no me acuerdo de eso… O no lo vi nunca?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: