Santiago, 48: ¡Al desarrollo, mis valientes (y valientas)!

No me cansa. Es uno de esos chistes que funcionan siempre. Es así: «Va un pelado caminando por la calle. Se acerca una señora y le dice: “Chile será un país desarrollado en cinco años.”». ¡¿A que es bueno?! Sí, sí, lo sé, es bueno. Es buenísimo.

Ya se sabe: es el PBI per capita. Cuando Chile se aleje de esos 15.000 dólares tan sudacas, que lo mezclan con la plebe, y se arrime a los 22.000 de la OCDE, pues, ese día será desarrollado. Punto pelota. No hay más que eso. Ése es el argumento.

[«Pero, tiene que haber algo más. No puede ser sólo eso.» No, no hijo mío, no hay más. Es eso. «Pero es estupidísimo.» Sí, sí, ya sé que es estupidísimo. «Indefendible.» También, sí, indefendible. «No resiste el menor análisis.» No. «Cualquiera con dos dedos de frente sabe que el desarrollo es algo muy complicado, que para evaluarlo hacen falta indicadores complejos, que reflejen múltiples dimensiones del estado de cosas de un país.» Lo sé. «Como… el acceso a la salud.» Sí, por ejemplo. «El desarrollo regional…» También. O… el acceso a la cultura, que nunca aparece como algo básico. «Y a la educación.» Sí, a la educación también. Y, claro, la distribución del ingreso. Ésa es la difícil. «Pero Chile está fatal en todo eso.» Así es. «¿Y entonces?» Eso digo yo: ¿y entonces? «¿No será un chiste, nomás? No puede ser que gente supuestamente seria y culta, por decir algo, sostenga tontería semejante…» Puede ser. Un chiste, sí. O tienen un plan… Pero, bueno, ya hablaremos de eso en otro momento… Ahora, a lo que iba.]

Lo que ahora me interesa aquí es proponer una serie de indicadores  igualmente estúpidos para medir el desarrollo. Lo hago con la esperanza de que, en algún momento, alguno de ellos reemplacen al PBI per capita famoso. Aquí van:

1. En los países desarrollados, los vendedores ambulantes son inmigrantes.

2. En los países desarrollados no hay animadores en las tiendas.

3. En los países desarrollados, los buses no tienen un cartel que dice: «Este bus arranca sólo con las puertas cerradas.», porque no hace falta.

4. En los países desarrollados venden alcohol en los conciertos… y no pasa nada.

5. En los países desarrollados no hay un 18% de evasión en el transporte público («por cultura», puede ser, pero sobre todo porque la gente puede permitirse pagarlo).

6. En los países desarrollados no hay que esperar horas en las aduanas (bueno, excepción hecha para las frontera Méjico-EE.UU, de ida…).

7. En los países desarrollados, el Gobierno no transporta a sus ciudadanos como a vacas.

Creo que, cualquiera de esos indicadores, tomado aisladamente es tan serio como el PBI per capita. Y, da la casualidad, que en todos Chile guatea, como dicen por aquí…

[«¿Entonces? ¿Vamos para el desarrollo o no?» Depende de cómo se mida, hijo mío, depende de cómo se mida. Pero, no quiero engañarte, tiene pinta de que no…]

Anuncios

2 comentarios to “Santiago, 48: ¡Al desarrollo, mis valientes (y valientas)!”

  1. aveceslavida Says:

    Pongamos un plazo mas razonable, por ejemplo un lustro.

  2. Buenísimo !!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: